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Aval nacional para Corrientes por 300 millones de dólares para planta de celulosa

El Gobierno incluyó en el Presupuesto 2019 un permiso de endeudamiento para la Provincia por 405  millones de dólares, de los cuales 300 millones serán destinados a una planta de celulosa a instalarse en Ituzaingó; el resto será para obras de energía y conectividad.

El Gobierno nacional incluyó en la sanción del Presupuesto 2019 avales de endeudamiento para Corrientes por 405 millones de dólares, de los cuales 300 millones serán destinados a la instalación de una planta de celulosa en Ituzaingó. El resto será destinado a líneas de transmisión energética de 132 Kv, por un total de 75 millones  y 30 millones para seguridad y conectividad. Los avales incluidos en las modificaciones al proyecto de Presupuesto que aprobó Diputados se consideraron  un guiño a los gobernadores, para lograr su aprobación. En la región, Chaco y Misiones también fueron beneficiadas.

Según se detalla en la planilla del proyecto, el plazo mínimo que tiene Corrientes para conseguir la aprobación del empréstito es de 3 años. La autorización presupuestaria no implica su otorgamiento, ya que además deben cumplirse otros requisitos: el Gobierno nacional se debe proteger de los riesgos por incumplimiento del deudor principal, contingencia que lo obligará a asumir el pasivo. En ese sentido, en la ley de responsabilidad fiscal que acordó el Ejecutivo con las provincias se establece que los servicios de deuda no pueden superar el 15% de los recursos, caso contrario no se les otorgarán los avales. Además todo indica que el proyecto de Presupuesto que alista la provincia incluirá la toma de créditos, por lo que el Gobierno necesitará del apoyo de los dos tercios de la Legislatura.

- Proyecto

Serían tres grupos inversores de distintos lugares del mundo que anhelan avanzar en la instalación de una planta de celulosa en Corrientes, más precisamente en Ituzaingó. Un grupo de seis empresarios y profesionales de las provincias de Corrientes y Misiones mantienen conversaciones con dos grupos de inversores de Estados Unidos y Europa, para instalar una planta de pasta celulósica y papel kraftliner (el que se usa para las cajas de embalaje). Se trata del proyecto Isyry Cuatiá, nombre guaraní que significa “río de papel”. Esta fábrica se emplazaría en la localidad correntina de Ituzaingó y tendría capacidad para 500.000 toneladas de pasta o papel kraftliner, producido a partir del pino. La última planta de pasta celulósica que se inauguró en la Argentina fue Alto Paraná (Misiones) en 1983 y se hizo con aportes del Estado nacional.

Isyry Cuatiá es una de las mayores inversiones industriales proyectadas en la actual gestión presidencial. Su desarrollo, de concretarse, demandaría un desembolso de entre 800 millones de dólares y 1.000 millones de dólares, dependiendo de la configuración final de la planta, según dijo a La Nación el consultor forestal Gustavo Cetrángolo. El fue quien reunió a un heterogéneo grupo de empresarios y profesionales que vieron el potencial y aportaron trabajo y capital para contratar a la finlandesa Pôyry, la consultora forestal más grande del mundo, que avaló el plan. Al grupo lo completan Ralf Frank y Mario Plotz, un médico obereño. Los tres son socios en Agroforestal Oberá, una pequeña planta que exporta resina de pino. En el proyecto están también los empresarios Stuart Navajas y Marcos Pereda. Navajas es empresario forestal y maderero, y pertenece a la familia que controla la yerbatera Las Marías. Pereda maneja el Grupo Bermejo (ganadería) y hace diez años ingresó al negocio de la forestación de la mano de Cetrángolo, quien ayudó a armar un plan de negocios para las 2.300 hectáreas que tiene en San Lorenzo. Completa el sexteto el abogado Marcelo Subizar, que es el encargado de armar la parte legal de la inversión.

El segundo grupo interesado lo forman dos compañías de origen europeo. “La que lleva la voz cantante en ese segundo grupo produce cajas y papel para cajas; el otro es del sector celulósico”, dijo Cetrángolo. Los europeos ya hicieron pruebas satisfactorias de la calidad de la madera. Existe un tercer grupo que podría invertir, que es de origen chino, vinculado a empresas que fabrican las maquinarias que se usan para transformar la madera en pasta o cartón, en forma indistinta. Con este grupo está negociando directamente el Gobierno de Corrientes.