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Gobernadores de la región con reparos ante un posible Acuerdo Nacional

Los mandatarios de Chaco y Misiones anunciaron que apoyarían las previsiones de un presupuesto con ajuste fiscal, pero pidieron garantías y que la cuestión no sólo sea zanjada por las provincias.

El Gobierno nacional redoblará esfuerzos para convencer a los gobernadores de todo el país para avanzar  con un acuerdo nacional que tenga como objetivo la confección de un presupuesto con las imposiciones del Fondo Monetario Internacional. Los mandatarios de Chaco y Misiones, dos opositores, ya dejaron en claro sus posturas. El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, salió a apoyar la baja del déficit fiscal pero pidió que no sólo las provincias hagan el esfuerzo. Ya se habían pronunciado en el mismo sentido los gobernadores de Salta, Juan Manuel Urtubey; el de Córdoba, Juan Schiaretti; el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta; y el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, entre otros.

“Vamos a bregar todos, aún desde nuestro espacio de oposición, para que las metas de déficit de las cuentas públicas de Nación estén equilibradas para el 2020. Ya muchas provincias, y Misiones entre ellas, con gran esfuerzo y austeridad han logrado ese equilibrio. Requerimos que la Nación también lo haga y sin perjudicar ni un milímetro a los sectores sociales más vulnerables; como tampoco que se afecte la solvencia fiscal y bienestar de las provincias y de Misiones en particular”, sostuvo Passalacqua en un escueto comunicado.

En tanto, el chaqueño Domingo Peppo aseguró que está “dispuesto a dar herramientas como el Presupuesto y a trabajar como se hizo con el consenso fiscal”. Y subrayó que “el espíritu no es generar trabas, sino trabajar para que no existan las sorpresas y haya equidad”. Si bien el gobernador correntino Gustavo Valdés no se ha expresado públicamente, sería un hecho que se encolumnaría detrás de sus pares radicales: el mendocino Alfredo Cornejo, que  preside la conducción partidaria, y el jujeño Gerardo Morales. Morales confió en que se cumplirá la meta de déficit fiscal. Dijo que “están abiertos los espacios de diálogo para consensuar el mejor camino a seguir, privilegiando equidad e intereses de los sectores expuestos a situación de vulnerabilidad”. De ese modo, todos unificaron un mensaje de confianza a los mercados.

Dentro de 10 días, el Gobierno nacional convocaría a gobernadores para intentar avanzar en un Acuerdo Nacional. El objetivo es lograr los avales necesarios para la sanción del Presupuesto 2019, que incluirá la reducción del déficit y, por lo tanto, se recortaría la obra pública y los recursos a las provincias. A nivel local, el Gobierno esperará que la Nación envíe el proyecto de presupuesto para avanzar en el propio. Existe la posibilidad de que el macrismo no logre el acompañamiento necesario para iniciar el año con la Ley de Leyes aprobada.

El plan del Gobierno es convocar dentro de diez días a cada gobernador en forma bilateral. La ronda duraría entre tres y cuatro semanas. Luego de ello se anunciaría un gran acuerdo a fines de agosto, antes de enviar el proyecto de Ley de Presupuesto 2019, el 15 de septiembre. El objetivo será acordar con los gobernadores de la oposición una agenda integral. Pero la meta es reducir el déficit fiscal de 2,7% del PBI en 2018 a 1,3% en 2019, tal como lo estableció el acuerdo por un crédito stand by del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50.000 millones de dólares. En recursos contantes, ello equivale reducir el rojo de 380.000 millones de pesos de este año a 185.000 millones el año próximo. En principio, parecería un ajuste severo, de poco menos de 200.000 millones.