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Compraron por miles de pesos con una tarjeta robada en la facultad

La víctima es una estudiante de Derecho. Abrieron su auto para sustraer ropas, la rueda de auxilio y una cartera con documentaciones personales. Al rato, con su tarjeta de crédito realizaron compras en montos importantes. Todo sucedió en la mañana del sábado.

Una mu­jer su­frió el ro­bo de di­ver­sos bie­nes del in­te­rior de su au­to­mó­vil es­ta­cio­na­do en el in­te­rior del Cam­pus Uni­ver­si­ta­rio de la ca­pi­tal co­rren­ti­na, pre­ci­sa­men­te fren­te a la Fa­cul­tad de De­re­cho, don­de cur­sa sus es­tu­dios. La­dro­nes for­za­ron la ce­rra­du­ra del ve­hí­cu­lo pa­ra des­pués sus­tra­er una rue­da de au­xi­lio, ro­pas y una car­te­ra con do­cu­men­ta­cio­nes y di­ver­sos ob­je­tos per­so­na­les, en­tre ellos una tar­je­ta de cré­di­to que los de­lin­cuen­tes usa­ron a más no po­der.

El ca­so fue da­do a co­no­cer pú­bli­ca­men­te por par­te de in­te­gran­tes de la Ju­ven­tud Uni­ver­si­ta­ria Pe­ro­nis­ta. “In­se­gu­ri­dad en el Cam­pus. Un he­cho más. Es­ta vez le to­có a una es­tu­dian­te. For­za­ron su au­to y le qui­ta­ron sus per­te­nen­cias. La mu­jer nos di­ce que usa­ron su tar­je­ta de cré­di­to por un gran mon­to”, in­di­ca­ron. La dam­ni­fi­ca­da de re­fe­ren­cia tie­ne 32 años. Se lla­ma Ma­ría y ra­di­có la de­nun­cia en la co­mi­sa­ría sec­cio­nal De­ci­mo­sex­ta del ba­rrio San Ge­ró­ni­mo.
An­te las au­to­ri­da­des pre­ci­só que su au­to­mó­vil Ford Fies­ta fue vio­len­ta­do aden­tro del pre­dio. To­do fue el sá­ba­do a la ma­ña­na.

Los la­dro­nes abrie­ron la puer­ta de­lan­te­ra de­re­cha, pre­sun­ta­men­te con el uso de un ob­je­to pun­zan­te que in­tro­du­je­ron al tam­bor de la ce­rra­du­ra. Una vez que se ale­ja­ron, de acuer­do a co­men­ta­rios de la mu­jer, uti­li­za­ron su tar­je­ta de cré­di­to que es­ta­ba en la car­te­ra. En for­ma ex­tra­o­fi­cial, tras­cen­dió que la dam­ni­fi­ca­da ha­bría ad­ver­ti­do que a su cuen­ta fue­ron acre­di­ta­das al­gu­nas com­pras que ella en de­fi­ni­ti­va no re­a­li­zó, y las cua­les coin­ci­di­rí­an en que fue­ron he­chas en un ho­ra­rio pos­te­rior al ro­bo.