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Desbaratan cuatro kioscos de droga en el barrio Juan XXIII

Una investigación de al menos cuatro meses culminó ayer con un megaoperativo en el Sur de la capital correntina, donde se llevaron adelante cinco allanamientos en los que se secuestraron cocaína y marihuana en importantes cantidades.

Entre los inmuebles requisados se destacó uno que habría funcionado como acopiador de las mencionadas sustancias y que a su vez habría provisto de droga al resto de las viviendas. Ciertamente se trataba de una verdadera “industria” dedicada al narcomenudeo. Vale destacar que las casas que habrían funcionado como “kioscos”, es decir, que vendían al consumo minorista, se encuentran en un mismo pasaje.

En tanto la vivienda que se encargaba de recepcionar y distribuir las sustancias está ubicada a unos metros, por calle Iberá entre Gutiérrez y Río Limay, zona conocida como “Piola”, del barrio Juan XXIII. Según las consultas realizadas, una prueba contundente en la causa serían boletas de servicios que se encontraron en poder de las personas investigadas, que permitirían vincularlas entre sí para poder avanzar en la sospecha de que conformaban una asociación ilícita. Vale destacar que esto es un agravante en la carátula de la causa penal, y podría sumarse a los cargos por narcomenudeo. También se hallaron alrededor de 30 tarjetas de débito que fueron confiscadas como evidencia.

Son al menos cuatro los detenidos en la investigación, mientras que dos mujeres se encuentran supeditadas a la causa. El megaoperativo, llevado adelante minutos antes de las 16 de ayer, demandó la intervención de poco más de 60 agentes policiales, según lo detalló el propio ministro de Seguridad Horacio Ortega, quien estuvo presente en el accionar (foto). Los grupos de Infantería y Policía de Alto Riesgo (PAR) se encargaron de asegurar el perímetro y los efectivos de la Dirección de Toxicomanía llevaron adelante el secuestro de los elementos de interés para la causa y demás trámites correspondientes, efectuados frente a testigos. La labor, además, se efectuó con la autorización del Juzgado Federal Nº1 de Primera Instancia, a cargo de Carlos Soto Dávila. También estuvo presente el propio comisario de la Dirección de Toxicomanía, Dante Santajuliana.

En la vivienda que habría funcionado como “proveedora” se halló una buena cantidad de bochitas de cocaína, junto con una bulto con la misma sustancia sin empaquetar. En una heladera había “ladrillos” de marihuana que pesaron aproximadamente cuatro kilos y Cannabis sativa picada sobre una tabla. Dentro de una bolsa de papel madera (generalmente usada en las panaderías) se hallaron una infinidad de pequeños trozos de bolsas plásticas, las cuales habrían sido usadas para armar “bochitas”. Otros hallazgos fueron dos armas de fuego y billetes de distinta denominación.

En las otras casas también se encontró droga. Todo fue secuestrado junto a seis motocicletas, una balanza y autos. Es de destacar que el accionar de la Fuerza de seguridad se desarrolló ante la mirada de varios vecinos que contemplaron el arresto de personas que ven diariamente. La llegada de los agentes policiales tomó totalmente por sorpresa a los implicados vale remarcar. Algunos incluso almorzaban y soltaron los cubiertos para ser esposados.