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El arroz pide ayuda para no perder la pulseada contra los costos

La alta concurrencia y el compromiso del gobierno de respaldo al sector, alienta a pensar en el futuro. Esperan que ante un panorama de sequía en el horizonte, las medidas que reclaman al Estado lleguen a tiempo de salvar a los productores pequeños.

La cosecha de 2018 promete rindes satisfactorios de las 95 mil hectáreas cultivadas y el arroz correntino acumulará stock suficiente como para apurar el paso en mercados internacionales. Pero no podrán hacerlo solos. Hasta que la línea de ferrocarril que llega a Curuzú Cuatiá no se extienda, garantice la carga de granos o el proyectado puerto en Itá Ibaté no sea una realidad, los arroceros sólo podrán sortear obstáculos con la ayuda del gobierno nacional con herramientas que les permitan financiar los costos de logística que implica llevar el producto hasta los puertos de ultramar. “Seguimos esperando la competitividad”, fue la frase del lema que eligió el sector arrocero para el acto de apertura de la cosecha realizado el viernes en la Sociedad Rural de Paso de los Libres. Y el reclamo subyacente movilizó un análisis que al final, dejó un saldo positivo en la jornada y renovó la esperanza de mirar hacia el futuro.

- La lucha contra los costos

“La producción arrocera sigue atravesando un período difícil. Y no se han buscado las herramientas para que la actividad tenga proyección a futuro”, evaluó durante su discurso de apertura Pedro Tomasella, presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), la entidad organizadora de la jornada. “Venimos haciendo un esfuerzo grande por salir adelante, pero continuamos padeciendo los altos costos. Ya no hablamos de inversión para producir más, sino que la lucha es contra los costos que mengua la posibilidad de obtener rentabilidad. Nos pone en una situación difícil para seguir produciendo”, explicó. “Las empresas tienen otras formas de acceder al crédito, y eso produce concentración en la producción que es bastante preocupante”, advirtió.

“Ese no es el desarrollo que queremos. Lo imaginamos más integral, con posibilidades para todos y no como una carrera en la que solo quienes tienen los medios pueden llegar hasta el final. Las empresas siembran arroz como negocio. Está muy bien, pero los productores lo hacemos como forma de vida”, recordó Tomasella. “Para paliar las consecuencias, hacen falta políticas agropecuarias y productivas, mantener las zonas de cultivo y no pensar qué hacer después del cese de la actividad”, alertó. “No necesitamos leyes, lo que hay que hacer es trabajar para que las economías regionales tengan cobertura del Estado y vencer este costo argentino que sigue menguando la posibilidad de desarrollo”, subrayó.

Según Tomasella, las medidas que reclaman “no van a incrementar el déficit fiscal, por el contrario, crearán trabajo y generarán divisas para combatirlo”. En el horizonte, la sequía amenaza la siembra de la próxima campaña. Reclamaron que las obras proyectadas orientadas a impulsar a la producción no se demoren más; así como políticas paliativas para los impuestos a la exportación y la carga fiscal y salarial en la industria. Tanto el secretario de la Producción, Manuel García Olano, como el gobernador Gustavo Valdés y el Secretario de Agroindustria de la Nación, Ignacio Garciarena, comprometieron el respaldo al sector y reconocieron el tesón y el profesionalismo de los productores de Corrientes. Instaron a los arroceros a sostener la vocación de aportar a la construcción de políticas públicas.

- Ser protagonistas

Con el Ministro de la Producción, Alfredo Vara, ausente en el acto, fue el secretario de la Producción, Manuel García Olano, quien llevó la voz de la cartera provincial en el encuentro. Durante su discurso de apertura, el funcionario recordó algunos desafíos para el sector alcanzados a partir de la línea de trabajo de la gestión del gobierno que comenzó Ricardo Colombi. Y destacó haber alcanzado el 80 por ciento de la electrificación rural orientada al bombeo eléctrico en los cultivos de arroz, entre otros objetivos.

“La competitividad se construyó con la cultura arrocera de varias generaciones, con un alto grado de profesionalismo”, destacó García Olano. Resaltó a los arroceros como “un ejemplo de construcción de políticas públicas de manera integral con el gobierno provincial”. “Un ejemplo también en aportar ideas solucionadoras de problemas y declamadores de reivindicaciones sectoriales”, aseguró. Entre las iniciativas conjuntas, mencionó la reconversión en los sistemas de riego, la identificación de nuevos proyectos de represas, la reconstrucción de caminos, la gestación del puerto de Lavalle que avanza con respaldo provincial hacia el proyecto ejecutivo y ya tiene terreno asignado y la habilitación de la circulación de bitrenes desde Virasoro a Zárate. “Tenemos claro que el problema es el costo, y dentro del costo la logística es lo más importante. Así que los aliento a tratar de no mirar solo la foto del momento, sino el camino que se ha construido para ganar competitividad. Hoy el Gobierno nacional ha generado mesas sectoriales y sé que ustedes van a ser protagonistas en la Mesa de Arroz nacional”, instó García Olano.

- Mercados

A la hora de analizar los mercados, disertó Fabián Francese. Con un análisis técnico, describió el comportamiento de los mercados del arroz desde una perspectiva global y también regional, atravesado por los fenómenos climáticos del Niño primero y ahora de La Niña, Francese dejó en claro que el arroz argentino soporta su oferta consolidada gracias al rendimiento y a la calidad, pero que sin embargo eso no sería suficiente, aún con buenos precios por delante, para encarar los costos productivos de la actividad.

- Respaldo en primera persona

“Estoy acá porque me siento orgulloso de quienes plantan arroz en corrientes y somos los primeros de la argentina. Vine con muchas ganas de seguir empujando este gran carro que es la producción. Nosotros sembramos el 48 por ciento del arroz de la argentina y exportamos el 80 por ciento de lo que producimos”. Con esas palabras inicio su discurso el gobernador Gustavo Valdés. Y se incluyó en cada oración que pronunció. Señaló “sembramos 95 mil hectáreas y hace poco estuve en Porto Alegre viendo que en Brasil llegan al millón de hectáreas, pero nosotros tenemos superficie para sembrar dos millones de hectáreas, así que tenemos mucho para seguir creciendo”.

En su diagnóstico indicó “el principal problema del arroz pasa por la logística, lo que se produce en el Norte no tiene el mismo precio que el del Sur por la distancia con los mercados y lo que tenemos que hacer es igualar para tener una mayor competitividad”. Destacó que “por eso con el Gobierno nacional estamos haciendo un puerto de Itá Ibaté, algo que no se hacía hace 30 años en el país y lo hacemos para que pueda ser aprovechado por los arroceros”. El director de Agricultura de la Nación, Ignacio Garciarena, expresó “estamos trabajando fuertemente buscando la competitividad en esta cadena tan importante”. Al respecto dijo que se están realizando mesas de diálogo para la competitividad en donde “la cadena arrocera fue priorizada y estamos avanzando en varios temas en un trabajo conjunto con todas las asociaciones”.

Pero no fueron solo las palabras de Valdés lo que trajo alivio al sector, que puso la expectativa sobre el respaldo que pudiera cosechar en la jornada. Fueron, sobre todo, sus gestos. Además de “ponerse la camiseta” de los arroceros, el Gobernador dialogó con cada productor que se acercó a él. Se tomó el tiempo de conversar, para dar aliento y para ratificar el compromiso del Gobierno correntino con los sectores productivos. A la hora del almuerzo de camaradería, pasó de largo de la silla que estaba reservada para él en una cabecera junto a otros funcionarios provinciales y escogió sentarse en medio de la mesa que ocupaban los dirigentes de la Asociación de Plantadores. En ese contexto más distendido, compartiendo la mesa y también algo de chamamé, las posturas parecieron acercarse. Y al final para los arroceros la jornada resultó con un balance positivo y una perspectiva más optimista.

“El balance es muy positivo. Que el Gobernador hable en primera persona nos fortalece como sector”, analizó el secretario de ACPA; Christian Jetter. “Hay un compromiso fuerte y vamos a tener acompañamiento. Pudimos hablar bastante con él durante el mediodía”, confirmó. Tal como había adelantado con anterioridad este medio, tanto el gobernador Valdés como dirigentes de ACPA confirmaron la posibilidad de erigir en Curuzú Cuatiá un centro de transferencia de cargas que facilite la utilización del ferrocarril que llega hasta esa ciudad correntina para trasportar el arroz hacia los puertos de ultramar.

No obstante, los arroceros insistieron en el pedido que realizan desde hace tiempo al gobierno nacional de extender las líneas ferroviarias otros 80 kilómetros hacia Mercedes. Del mismo modo, Jetter deslizó que tampoco se descarta “alguna ayuda (de financiación) para lograr el embarque de arroz cáscara con destino de exportación”. Ahora, la esperanza está puesta en acelerar las medidas que ya están encaminadas, pero que urgen: comenzar la construcción del puerto de Itá Ibaté y concretar el acceso de la producción arrocera al ferrocarril que llega hasta Curuzú para poder rentabilizar las 600 mil toneladas de arroz que se esperan cosechar en esta campaña. Solo con la rentabilidad que deje esta cosecha podrán sostenerse los productores más pequeños, que ya se vienen “cayendo” del mapa productivo desde hace varios años.

- Amenaza climática

Mientras, desde el Gobierno provincial se prepara una red para contener a aquellos que ya se fueron tambaleando y se proponen lanzar un programa que apunta a desarrollar un potencial agrícola más diversificado que el del arroz. Para impulsarlo, pidieron también la colaboración de los productores, a quienes invitaron a apuntalar alternativas de soja, girasol y maíz en nuestro suelo. Será sin dudas una alternativa innovadora y desarrollista. Sin embargo, para los plantadores de arroz que todavía permanecen dentro de la actividad, la actitud más probable es la de aferrarse a la herencia de sus padres y abuelos y buscar por todos los medios superar las barreras que los separan de la competitividad.

Corrientes concentra el 48% de la producción de arroz del país y el 80% de la producción tiene como destino las exportaciones. Llegar al mercado global que presenta en esta campaña buenos precios de mercado, tiene sin embargo innumerables obstáculos como los altos costos de producción y logística e impositivas. Una barrera que ha hecho caer en los últimos 15 años a unos 700 productores de los mil que existían en el país. Pero a la hora de mirar al futuro, no se rinden. Mientras que en materia climática los pronósticos indican la continuidad de una sequía que amenaza al ciclo de cosecha, los arroceros esperan tener un “otoño normal” en materia de lluvias. Buscan la mayor rentabilidad posible y no perder oportunidades comerciales con el producto de esta cosecha que vaticinan altos rindes. Durante la apertura oficial de la cosecha realizada en Paso de los Libres, los referentes del sector arrocero reiteraron la urgencia con la que esperan que el Estado pueda garantizar obras e infraestructura y políticas agropecuarias. Es una cuestión de subsistencia para quienes, en muchos casos con una herencia dedicada a la actividad por tres generaciones, no quieren dejar de vivir del producto del campo y del cultivo.

- Radares

Desde enero de este año comenzó en el predio del INTA en Mercedes la obra civil para la instalación de un sistema tecnológico complejo de un radar, que integrará en poco tiempo la red de radares del Sistema Meteorológico Nacional. El equipo “volverá a Corrientes, un pedido que la gestión anterior en el gobierno nacional había ignorado. Desde que asumió el subsecretario Bereciartúa en el área de recursos hídricos de la Nación, tomó la posta de la gestión que se impulsó desde el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente”, destacó el administrador del organismo ambiental correntino, Mario Rujana.

“El Noroeste de Corrientes y el Suroeste de Misiones estaban sin cubrir en materia de alertas meteorológicos”, destacó el funcionario.
Ahora ya están en funcionamiento los instalados en Resistencia, Bernardo de Irigoyen (Misiones) y Las Lomitas (Formosa), en tanto que el correntino ya está en una etapa avanzada. “Se trata de una red de 10 equipos que instala INVAP con alta tecnología, con el financiamiento de la subsecretaría de Recursos Hídricos y que será muy útil para el sector productivo de la región. Permitirá establecer con mayor precisión las alertas por tormentas y granizos”, destacó Rujana.

- Una “App” contra malezas

El monitoreo de plagas, enfermedades y malezas durante el proceso del cultivo del arroz puede hacerse también ayuda de la tecnología móvil. Especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y del INTA de la región lanzaron una plataforma que permite identificar desde teléfonos celulares y dispositivos móviles como computadoras y tablets una variedad de males que pueden afectar al cultivo. La presentación la hizo la ingeniera agrónoma María Antonia Marassi durante el acto de apertura de Cosecha en Paso de los Libres. Detalló la manera de acceder a una pequeña “enciclopedia” que describe y expuso con imágenes y texto las opciones de afectación que pueden sufrir los cultivos de arroz según su estadío de crecimiento en el ciclo productivo. La herramienta puede descargarse de la “play store” de los teléfonos dentro de la categoría “productividad” con la búsqueda clave de “diagnosticando el arroz”. “La propuesta está lanzada y queda en mano de los productores darle utilizad a la aplicación”, manifestó la Ingeniera.

- Biomasa con cáscara de arroz

Motivados por la convocatoria del gobierno nacional a presentar proyectos de generación de energía alternativa, desde ACPA analizan la posibilidad de instalar en Corrientes una planta generadora a partir de la cáscara de arroz. Durante la apertura de la cosecha, una de las charlas técnicas programadas fue la de Jorge Martínez, un ingeniero que trabaja en Galofer SA, una de las primeras plantas de generación de energía y vapor a partir de la utilización de residuos arroceros en Uruguay. Durante su exposición, Martínez destacó que la planta se abastece de los residuos de cáscara de un 60% de la producción de su país, y que tiene la capacidad de abastecer a 31 mil usuarios o el equivalente a 12 molinos arroceros. Entre los beneficios, destacó el de reducir el impacto ambiental con la gestión de residuos de industrializaciones, entre ellos el de la emanación de gas metano que se desprende de la quema de la cáscara de arroz. Además, subrayó la contribución a la eficiencia energética y a la generación de empleo. Martínez ofreció detalles de costos operativos y señaló que la instalación de la planta en Uruguay requirió de 28 millones de dólares de inversión.

 

Fuente: Diario Epoca