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La lluvia generó desesperación y caos en más de diez localidades

Santa Lucía, San Roque, Caá Catí, Itatí, San Miguel, Lavalle, Mercedes, Mocoretá y Santo Tomé son algunas de las zonas que amanecieron inundadas. En varias, sólo hubo inconvenientes por algunas horas, en otras complicaron la ya angustiosa situación. Vecinos autoconvocados de San Luis del Palmar cortaron la Ruta 5.

La lluvia no da tregua a miles de habitantes en toda la geografía correntina, y la angustia y desesperación son cada vez más grandes. Desde el viernes por la tarde-noche el mal tiempo afecta a distintas zonas. Según el relevamiento oficial, en San Miguel cayó 185 milímetros y varios parajes quedaron aislados como Caimán y Montaña, en tanto que en San Roque los 130 milímetros que marcaron el pluviómetro obligaron a evacuar a un total de 300 personas evacuadas.

“En horas de la mañana el río Santa Lucía estaba en 3,85 metros y la lluvia caída superó los 150 milímetros. Unas 80 familias y 300 personas aproximadamente fueron asistidas”, explicó Néstor Barrios, miembro de la ONG Chamigo de la localidad, quien además aseveró: “El número de personas nunca se puede establecer bien porque hay familias que llevaron sus hijos a la casa de algún familiar”. En Lavalle se evacuaron seis personas con 110 milímetros de agua mientras que en Mercedes, con 100 milímetros, cinco familias debieron abandonar sus casas.

Mocoretá no registró personas evacuadas pese a que llovió incesantemente y se registró 130 milímetros de agua caída. En Caá Catí, unas cinco familias fueron evacuadas con 115 milímetros. En Bella Vista cayeron más de 100 milímetros pero con el correr de las horas el agua escurrió normalmente. Sólo tres familias fueron reubicadas en el Polideportivo Municipal. Las barriadas más afectadas fueron Sur y Centenario. Para ayudar a algunas familias damnificadas por la situación climática, el fin de semana que viene distintos comunicadores de la localidad realizarán un evento solidario, en el que se recaudarán mercaderías. “La entrega de los donativos se haría posterior al relevamiento oficial, puesto que lo recaudado va a ser destinado directamente para estas personas”, explicaron.

En Saladas, unas 33 personas fueron asistidas e inmediatamente trasladadas al Polideportivo Municipal ante los más de 120 milímetros caídos entre el viernes y el sábado. En su mayoría corresponden a los barrios Vélez Sarsfield y Bonet. Pasarán la noche allí y según como vaya escurriendo el agua luego volverán a sus hogares. Lo cierto es que en la localidad existen más zonas afectadas como los barrios San Lorencito, Chaquito, Industrial y otros pero los vecinos no quieren abandonar sus casas.

Conforme el mal clima continúe se evaluará si por lo menos los más pequeños y los ancianos pueden ser trasladados para dormir en un lugar acogedor y sobre todo seco. Mientras tanto, ante esta penosa situación, se dirigen al Polideportivo a desayunar, almorzar y cenar y vuelven a cuidar sus pertenencias. Similar escenario se repite en las demás localidades; por ello, el número de personas afectadas es siempre mayor al registrado oficialmente, dado que no significa que porque no estén en un Centro de Evacuados no están afectados por el avance del agua. En la zona rural, en el Paso Naranjo y el paraje Anguá, ubicados a la vera del río Santa Lucía, varias familias se autoevacuaron a casas de vecinos o familiares.

- Vecinos autoevacuados de San Luis del Palmar cortaron la Ruta 5

Ofuscados por la falta de respuestas ante el pedido desesperado de ayuda, más de 60 vecinos de los barrios más afectados por el desborde del Riachuelo en la localidad de San Luis del Palmar cortaron el tránsito en la Ruta 5. Encabezada por el intendente local, Ricardo Valenzuela, la gran columna de personas exige la presencia de funcionarios que lleven solución ante el avance del agua en una de las localidades más afectadas por el fenómeno climático.

“Hace dos días terminé de sacar el agua de mi casa y ahora con esta lluvia entró otra vez, ya no sé qué hacer, estoy muy angustiada”, aseveró a época Lita Sotomayor. Lita vive hace más de 20 años en el barrio San Cayetano, ubicado a escasos metros del Riachuelo, aguas que hoy tiene en toda su casa. Ayer, tal como había informado este medio, los vecinos más afectados por la inundación diagramaron las acciones que llevarían a cabo ante la falta de respuestas a nivel municipal, provincial y nacional.

Con los pies en el agua y sin luz se reunieron en un jardín cercano a las viviendas y decidieron de forma intempestiva dirigirse al Municipio. Después de unos 20 minutos el Intendente los recibió y lo increparon. Ante sus respuestas, que no alcanzaron a llenar las expectativas de las más de mil personas inundadas, decidieron cortar la Ruta 5 a la espera de una respuesta a una situación que viene de larga data.