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Ará Berá campeona de los Carnavales Correntinos 2017

Tras un largo escrutinio, Ará Berá se consagró campeona de los Carnavales de Corrientes. Tras dos campeonatos de Sapucay el Rayo recuperó el cetro de Rey Momo por apenas un punto. El Gallo había presentado una impugnación que no prosperó.

Tras 10 horas de escrutinio, Ará Berá se consagró campeona de los Carnavales Correntinos 2017, cuando pasada la medianoche el jurado resolvió no aceptar el pedido de impugnación contra la comparsa del Rayo, que se impuso a Sapucay, su histórica rival, por un punto (374 a 373). El escrutinio para determinar a la comparsa ganadora de los corsos oficiales de Corrientes se vio ayer demorado en medio de un reñido conteo en el Club de Regatas, marcado por momentos de alta tensión, con gritos e insultos entre participantes de las dos grandes agrupaciones correntinas.

Cerca de las 22, Sapucay le ganaba por 151 puntos a 150 a Ará Berá, con los resultados de los votos del jurado correspondientes a las primeras cuatro noches. Fue cuando surgió una fuerte discusión para determinar si correspondía o no una sanción para la comparsa del Rayo. La polémica surgió cuando la comisión organizadora habilitó la posibilidad de descontarle puntos a Ará Berá porque durante la cuarta noche de corsos la comparsa tuvo que parar varios minutos en pleno baile ante un desperfecto eléctrico en su carro de sonido.

El escrutinio de la quinta noche no pudo arrancar porque surgió la discusión de si, al sufrir ese desperfecto, Ará Berá se había excedido tres minutos en el tiempo que tenía para desfilar, demora que consta en el acta. Por esos momentos, los comparseros de Sapucay cruzaban los dedos porque, si le descontaban puntos a Ará Berá por esa infracción, la comparsa del Gallo se consagraba nuevamente campeona.

El escrutinio se retomó y finalmente el resultado se dio vuelta: Ará Berá se impuso a Sapucay por un solo punto, pero el festejo no pudo desatarse por la indefinición de si se aceptaba o no el pedido de impugnación. Finalmente se decidió no aceptarlo y Ará Berá, con su Fiesta gitana, pudo celebrar en una jornada cargada de desprolijidades y por momentos sórdida.